Barbadillo de Herreros

Escudo

Nada más adentrarse en Barbadillo de Herreros se aprecia la riqueza del pueblo en sus casas del siglo XVIII, mezcladas con las casas típicas serranas.
Fue siempre un pueblo eminentemente minero, que siempre ha vivido de sus innumerables minas de hierro, de su famosa ferrería y de la riqueza que esto significó antaño. El paso del ferrocarril minero por la villa, no sólo era fuente de trabajo, sino que ahora, tras un trabajo de recuperación, se ha transformado en una senda de gran interés turístico.
Pero Barbadillo de Herreros no sólo vivió de las minas, había también grandes rebaños de ovejas merinas y muchos de sus pastores eran trashumantes, mientras que las mujeres eran las encargadas de trabajar en el campo y atender faenas de casa.