Burgos y sus rincones de hace tiempo


Burgos es una provincia única. A lo largo y ancho de la geografía burgalesa están representadas casi todas las etapas creadoras: desde el remoto periodo paleolítico hasta nuestro mundo contemporáneo. La provincia burgalesa muestra al visitante un riquísimo legado artístico que por su cantidad y calidad la convierten en única.


Parece que los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, donde se descubre el que ha sido considerado como el primer europeo, configuran la página más sobresaliente de la arqueología burgalesa. Pero también son relevantes los santuarios de arte rupestre de Ojo Guareña, el conjunto dolménico de Masa y las Loras, la enignática Peña Amaya, los abundantes castros de la Edad del Hierro, la ciudad romana de Clunia, las necrópolis y eremitorios altomedievales del Ebro y Treviño y los importantes yacimientos de huellas fósiles de dinosaurios.


Estamos en una Provincia Museo. Un amplio espacio aún vivo donde se gestó el origen de Castilla y que vio nacer un idioma universal como el castellano. Un lugar donde cada valle, cada pueblo, cada rincón atesora un importante legado patrimonial que espera para ser mostrado al visitante.


La religión se plasma en arte. En Burgos abundan las construcciones religiosas: desde las numerosas y enigmáticas iglesias románicas hasta los soberbios y esplendorosos templos y monasterios góticos, renacentistas o barrocos. Edificios que guardan en su interior excelentes colecciones de retablos, tallas o pinturas en tablas y murales.


Y qué decir de su pasado batallador: sólidas torres, castillos y casas fuerte confirman esta etapa de su história. Cañadas y calzadas contemplaron el paso de rebaños, ejércitos, comerciantes y peregrinos. Palacios y casonas son las muestras de los siglos de esplendor económico.


Algunas poblaciones, declaradas como Conjuntos Histórico Artístico, exhiben su trazado medieval mientras que otros núcleos muestran su modesta y variada  arquitectura tradicional. Museos y centros de interpretación nos intentan transmitir el valor de esta herencia. Y también podemos presumir del elevado número de Bienes de Interés Cultural declarados en nuestra provincia