La Ribera:



Nota: Al final se adjunta una guía a color y las coordenadas GPS de las rutas, así como una guía turística del territorio de la Ribera.

 


Ruta 1: El valle del Esgueva y el arte románico

El río Esgueva comienza su recorrido hacia el Pisuerga cerca de las Peñas de Cervera. En los pueblos del Valle del Esgueva, vía de comunicación desde tiempos remotos, el arte románico ha dejado una extensa colección de excelentes templos.


Una iglesia gótica plateresca y los puentes de los siglos XVIII y XIX destacan en Pinilla-Trasmonte.


En Oquillas, la Iglesia de San Cipriano consta de una nave y ábside semicircular con una buena colección de canecillos románicos.
La Iglesia de N.ª Sra. de Bahabón de Esgueva exhibe su estilo románico en ábside y ventanas. Una curiosa escalinata asciende a la espadaña.


Una fuente-abrevadero, el barrio de bodegas, el rollo jurisdiccional y la iglesia resaltan en Santibáñez de Esgueva. A las afueras se alza la Ermita de N.ª Sra. de San Salvador.



Ruta 2: Por los pueblos del valle del Riaza

El río Riaza vertebra la parte suroeste de este territorio. Un espacio donde castillos, torres, iglesias, ermitas y pequeñas poblaciones, se integran con armonía en un paisaje salpicado por bosques de ribera y plantaciones de chopos y viñas.


En el Centro Cultural de Milagros existe una exposición sobre la obra de Vela Zanetti, natural de esta villa.


En el cuidado caserío de Campillo de Aranda destaca su iglesia renacentista y la casa consistorial. Charcas naturales Poza y Navajo.
El castillo medieval de Torregalindo protegía el conjunto, que resalta por la portada románica de su iglesia.


 Desde la iglesia, con aires de fortaleza, de Moradillo de Roa, se disfruta de una bella vista de la vega. 


Entre el caserío de La Sequera de Haza aparece su iglesia y un árbol de formas caprichosas.


Junto a la iglesia parroquial de Hontangas, que exhibe un retablo barroco de Juan de Arteaga, se emplaza la Ermita de la Virgen de la Cueva, una curiosa construcción que aprovecha una antigua cavidad.


La arquitectura, la Iglesia de Santa Columba, la Ermita del Cristo de los Remedios, el Humilladero y un museo pictórico son sus recursos más relevantes de Adrada de Haza.


La ermita muestra su estilo románico en su portada, ventanas y ábside semicircular con arcadas lombardas.


Por las inmediaciones de Cabañes de Esgueva discurría una calzada romana. Una portada y un alto relieve son los elementos románicos de la Iglesia de San Martín.


En la iglesia de Pinillos de Esgueva, de una nave con torre a los pies, destaca su cabecera semicircular con arcadas lombardas.
El estilo románico se aprecia en la iglesia de Terradillos de Esgueva: ábside semicircular, varios canecillos y bella portada abocinada de acceso a un interior que conserva un retablo del siglo XV.


En Villatuelda, el templo de San Mamés muestra la transición entre el tardorrománico y el primer gótico, sobre todo evidente en la cabecera.


La voluminosa Iglesia de San Martín, en Torresandino, está rematada por una cabecera renacentista. La portada tiene traza tardorrománica. En el antiguo camino a Villovela se localizan las ruinas del convento gótico de Santa María de los Valles.


El esbelto templo de San Miguel, en Villovela, consta de dos naves, una románica y otra tardogótica. La Ermita de Santa Lucía es románica.


En Tórtoles de Esgueva, la iglesia-fortaleza de San Esteban Protomártir es una monumental construcción gótica. Románicos son el claustro, el templo y la capilla de los Armildez, del cercano monasterio de Santa María la Real de Tórtoles.



Ruta 3: En torno a la capital ribereña

Antes de llegar a Aranda, el río Duero modela un paisaje donde se alternan bosques de ribera, encinares, pinares, cultivos cerealistas y viñedos. El monumental conjunto de Peñaranda de Duero y el Monasterio de La Vid completa esta ruta.


En Fuentespina iniciamos nuestro recorrido. El casco urbano, con la casa de los Ponce de León, la iglesia parroquial, el rollo, el humilladero y la ermita barroca del Padre Eterno son las principales visitas.  


En torno al mayo, el ayuntamiento y la iglesia parroquial se organiza el entramado de Fuentelcésped. Su caserío tradicional, los lavaderos, una fuente, un humilladero y la cercana Ermita de Nuestra Señora de Nava completan la visita.


La carretera nos lleva a Santa Cruz de la Salceda, donde destaca su iglesia, sus ermitas, su crucero y algunas casonas.


A orillas del Duero, una bella puerta permite acceder a Vadocondes, un conjunto amurallado que resalta por sus casonas, la iglesia parroquial, con sus retablos y tallas, y un espectacular rollo renacentista.


Desde Guma es posible contemplar una buena panorámica del Duero.


En la otra orilla del Duero se levantó en el siglo XII el Monasterio de La Vid, que sufrió importantes transformaciones en los siglos XVI, XVII y XVIII. La fachada del templo presenta formas barrocas. Merece la pena visitar el interior, que encierra destacadas obras de arte mueble y una notable biblioteca.


La Iglesia de San Bartolomé domina el caserío de Fuentemolinos. Junto a un manantial, de aguas cristalinas, se emplaza la curiosa y pequeña ermita románica de San Juan. El cercano Valle de Valdesuero es un bello rincón natural.


La silueta de un Cristo identifica la iglesia de Fuentecén. En su interior guarda un Cristo yacente y una Dolorosa de la escuela de Gregorio Fernández. En un cercano pinar se encuentran las populares bodegas. 


La iglesia domina Valdezate: un conjunto con su caserío popular, plaza mayor, tres cruceros y una fuente. Su cercana ermita se ha transformado en aula arqueológica.


Ascendemos hasta Haza, un conjunto medieval estratégicamente emplazado, que aún conserva su muralla. La vista de los valles del Riaza y del Duero es excelente. En su iglesia se mezclan varios estilos.


La soberbia torre de Hoyales de Roa controlaba el territorio. La iglesia, de formas neoclásicas, guarda un retablo del siglo XVII.
Cerca de Berlangas de Roa confluyen los ríos Riaza y Duero. En la villa resalta su arquitectura y la Iglesia parroquial de San Andrés.



Ruta 4: La huella de Roma y las Peñas de Cervera

La importancia política, jurídica, administrativa, social y militar de la ciudad romana de “Clunia Sulpicia” se deja sentir en esta tierra. Un agradable paisaje rodea a los pequeños pueblos ubicados al sur de las Peñas de Cervera.


En la villa medieval de Coruña del Conde, a la sombra de su castillo, destacan la Iglesia de San Martín, el rollo de justicia, la plaza porticada y una puerta de su muralla. La Ermita del Santo Cristo es prerrománica. Dos puentes romanos permitían cruzar el río Arandilla. El viejo avión es un homenaje a Diego Marín.


Desde Peñalba de Castro se accede a la ciudad romana de Clunia. La visita comienza en el teatro, uno de los mayores del mundo hispano, las termas y un notable edificio público. En el foro confluyen dos grandes calles, en donde destacan varias mansiones, la basílica, el mercado y varios templos de los siglos I al IV.


Huerta de Rey destaca por su plaza de toros, su entorno, sus ermitas, su iglesia y su arquitectura popular.


Desde el Monasterio de La Vid, un sendero de 15 km nos acerca hasta la cueva y la Ermita de la Virgen del Monte, perteneciente a Zuzones.


Si no deseamos caminar, nos dirigimos a Peñaranda de Duero.


El castillo protector de los siglos XIV y XV, se ha transformado en Centro de Interpretación de los Castillos. Esta villa amurallada es la expresión de la más cuidada de la arquitectura popular. Paseando por sus estrechas calles descubriremos su plaza con la antigua picota, el soberbio palacio renacentista de los Avellaneda y la voluminosa la Colegiata de Santa Ana. Las puertas de su muralla, la botica del siglo XVII y los conventos de las madres Franciscanas Concepcionistas y de los Carmelitas, completan la visita a uno de los conjuntos más bellos de España.


Si aún se dispone de tiempo, es posible pasar por las poblaciones de Zazuar, Quemada, Villanueva de Gumiel o Sinovas, con su arquitectura popular, iglesias, ermitas, puente romanos o pinares de aprovechamiento resinero.



Ruta 5: Entre viñedos y bodegas

El viñedo caracteriza el paisaje ribereño. En esta ocasión recorremos la zona central de la Ribera del Duero burgalesa, visitando conjuntos monumentales en los que la actividad vitivinícola ha dejado impresa su huella. 


Partimos de uno de los conjuntos monumentales más destacados de la provincia: Gumiel de Izán. Su entramado urbano medieval, cercado por una antigua muralla, destaca por su cuidada arquitectura popular y señorial. La iglesia de la Asunción de Nuestra Señora resalta por su volumen y su soberbia portada. En su interior alberga varios retablos y el museo parroquial.


Quintana del Pidio, muy vinculada al Monasterio de Silos, cuenta con dos ermitas y una iglesia parroquial.


Cerca del cuidado conjunto de La Aguilera se alza el convento de San Pedro Regalado, lugar que cobró especial relevancia con la reforma franciscana. La intervención regia y el patronazgo de importantes señores permitieron levantar un convento que destaca por la iglesia y el original monumento dedicado al santo franciscano.


Una antigua muralla, de la que se conserva una parte y dos puertas, y unas iglesias con aspecto de fortaleza, protegían la villa de Gumiel del Mercado. La zona de bodegas se sitúa en la “Cuesta de los Moros” y la ermita de San Juan.


En Arauzo de Miel resaltan las casas con elementos nobles, la Iglesia de Santa Eulalia y su medio natural.


Dejamos atrás Arauzo de Salce y la Iglesia de Ntra. Señora para llegar a Arauzo de Torre, por donde discurría una calzada romana. La iglesia presenta formas románicas.


Una calzada romana que partía de Clunia pasaba por Caleruega. La Iglesia de San Sebastián muestra elementos románicos. La visita al Convento de las Madres Dominicas permite ver un bello claustro, el torreón de los Guzmanes, y una austera iglesia con retablo y calvario de trazas barrocas, obra de Gregorio Fernández. Hay varios museos en la villa de Santo Domingo de Guzmán.

En Baños de Valdearados se encuentran los restos de una villa romana, con coloridos mosaicos. En la población, muy apiñada, se alza una iglesia parroquial tardogótica.


A orillas del río Esgueva, cerca de Valdeande, se localiza el yacimiento romano de Ciella, algunos de cuyos restos se pueden observar en el aula arqueológica. Destaca su caserío, su iglesia y una curiosa fuente.


Un sendero de 15 km enlaza las ermitas de San Ginés, Nª Sª de Talamanquilla y Espinosa de Cervera, donde, entre un cuidado caserío se alza una iglesia que muestra su herencia románica.


Al sur de las Peñas de Cervera aparecen Briongos y Ciruelos, poblaciones con una tradicional arquitectura que se rodean de  sabinas, enebros, encinas y pinos.



Ruta 6: Por la Tierra de Roa

En torno a la histórica villa de Roa se extiende un territorio bañado por el Duero y cubierto principalmente por viñedos. Las pequeñas poblaciones se suceden, alternado las zonas de páramos y las tierras fértiles del valle del Duero.


En la villa de Olmedillo de Roa, que se levanta entre inmensos campos de cultivo y viñedos, comenzamos el itinerario. La silueta de la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora resalta sobre el cuidado conjunto. Cerca se alza la Ermita de la Virgen de Basardilla.


Las bodegas, la Ermita de San Juan y la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora destacan en Anguix.


En el cuidado entramado urbano de Quintanamanvirgo existen casas blasonadas, la iglesia de San Facundo y san primitivo con su esbelta espadaña y la ermita de Santa María Magdalena.


El conjunto de Guzmán goza de una estratégica ubicación. Entre su notable arquitectura señorial destaca el Palacio de los Guzmanes, del siglo XVII. El interior de la sólida iglesia de San Juan, renacentista con remates barrocos, guarda obras interesantes. Ermita, miradores y lavaderos completan la visita.


La iglesia de San Mamés es elemento patrimonial más destacado de Villaescusa de Roa.


La arquitectura popular, el Ayuntamiento, el Palacio de los Serrano o la Casa Grande, la Casa la Botica, la imponente fachada de la Iglesia de Santa Águeda, la fuente herreriana y sus barrios de bodegas centran la atención del visitante en la villa de Sotillo de la Ribera.


En el camino a La Horra, el nuevo Centro de Interpretación de La Lana es una visita obligada.


La mayoría de las tradicionales bodegas de La Horra tienen zarceras cónicas. La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción tiene una bella portada barroca.


La finca y el palacio herreriano de Ventosilla formaba parte de un proyecto de recreo cortesano promovido por el Duque de Lerma y Felipe III. En la capilla se guarda un retablo tardogótico.


Si se dispone de tiempo, podemos completar la ruta con la ermita y la iglesia de Villalbilla de Gumiel o la villa de Tubilla del Lago.
El recorrido nos acerca a Pedrosa de Duero, una villa de buena cuidada arquitectura. El templo de San Juan Bautista exhibe trazas góticas, renacentistas y barrocas.


Ascendiendo a Valcabado de Roa contemplamos un bello conjunto de bodegas tradicionales y la iglesia. Desde aquí se contempla el variado colorido del valle del Duero.


En Mambrilla de Castrejón destaca un rollo de justicia, la iglesia, algunas casas y los lavaderos.


Atravesamos el Duero por un bello puente para llegar a San Martín de Rubiales. Una larga calle con buenas casas nos lleva hasta la Iglesia de San Martín Obispo.


La Cueva de Roa es un pequeño núcleo que resalta por la portada románica de su iglesia.


En Roa finalizamos el recorrido. Aquí podemos pasear por su entramado urbano visitando la plaza con la Colegiata de Santa María de la Asunción, los restos de la portada del antiguo hospital de San Juan, ubicados junto a la sede del Consejo Regulador de la Ribera del Duero, la Ermita de San Roque, la Ermita de Nª Señora de la Vega, la Cruz de San Pelayo y el Aula Arqueológica. Desde el Paseo de El Espolón la vista de la Ribera del Duero es inigualable.